Todos sin duda recordaréis con horror la noche en que los nazis invadieron América. Fue una noche sobrecogedora llena de matanzas y crueles castigos, tras los cuales el ejército nazi se proclamó vencedor y reclamó la soberanía de todo el continente americano.

Anoche pasó algo similar, si bien esta vez los nazis no fueron los vencedores hegemónicos. Esta vez le tocó el turno a Greenpeace y sus ansias de convertir al mundo en un lugar ecológico con personas concienciadas para con el medio ambiente.

Anoche, cuando el destino del mundo quedó sellado, todos pensábamos en verde. (Y no porque bebiéramos cerveza, ojo).

Aunque hay que objetar que la batalla estuvo muy dura. El Ejército Comunista, que finalmente se hizo eco de las enseñanzas de Fidel Castro, dominó Sudamérica durante gran parte de la partida, tras un roñoso pacto realizado con el Ejército Verde, que dominaba toda América Central y Norteamérica. Por su parte, el Ejército Pálido lo pasó mal, tratando de meterse en escaramuzas contra el Ejército de los Pobres, que desde las deprimidas tierras africanas trató de hacerse con el control europeo. Menos mal que el Ejército de los Soldados Hepáticos, aun a pesar de su gravedad, consiguió frenar la invasión.

Pero claro, ¿cómo se van a motivar las tropas si el General del Ejército Verde nos pone bandas sonoras como Raffaela Carrá o Aerolíneas Argentinas? La desmoralización de las demás tropas era evidente. Por Cthulhu, esa no es una banda sonora adecuada para la dominación mundial.

Esta sí es una banda sonora adecuada:

Así que ya sabéis: cuando queráis dominar el cualquier mundo, eso es lo que debéis escuchar. Los creadores de South Park lo saben muy bien.